Como si de un lienzo inabarcable se tratara, estos cuadros gigantes de artistas muchas veces anónimos decoran, iluminan, revitalizan y encantan los sitios más frecuentados por los habitantes de una ciudad. Arte al alcance de cualquiera adaptado a los tiempos de evolución y por qué no decirlo, también de crisis. Si tu balcón asoma a uno de estos, considérate un afortunado…






